Una delegación del gobierno talibán negocia con la UE la repatriación de afganos
Varios representantes del gobierno talibán negociaron este martes en Bruselas con la Unión Europea (UE) la posible repatriación de migrantes afganos a su país de origen, pese a la férrea oposición de las oenegés.
El gobierno talibán volvió al poder en 2021, después de 20 años de guerra y una retirada precipitada de las fuerzas estadounidenses de Afganistán. Desde entonces, nunca ha sido reconocido por la UE.
"Las reuniones han sido constructivas y se puede esperar que desemboquen en una evolución positiva", afirmó un funcionario afgano que pidió mantener el anonimato.
Markus Lammert, un portavoz de la Comisión Europea, confirmó esta reunión "técnica" entre representantes de países europeos y las "autoridades afganas de facto, responsables del retorno y la readmisión" de los migrantes.
Algunos países de la UE quieren priorizar el regreso a Afganistán de "personas que representan una amenaza para la seguridad y criminales que han cometido delitos graves", según Bruselas.
Alrededor de quince Estados miembros participaron en esta reunión, "lo que permitió dar seguimiento a las discusiones técnicas que habían tenido lugar en enero de 2026 en Kabul, en particular en lo que respecta a la identificación de los repatriados, la emisión de documentos de viaje y su regreso", precisó Markus Lammert.
Los países de la UE recibieron alrededor de un millón de solicitudes de asilo presentadas por afganos entre 2013 y 2024, según la agencia de estadísticas del bloque. Alrededor de la mitad fueron aprobadas.
"No vamos a reconocer el régimen talibán, de ninguna manera, pero creo que, aun así, es importante hablar con ellos", afirmó el comisario europeo encargado de la migración, Magnus Brunner, hace unos diez días.
Pero Bruselas se enfrenta a una lluvia de críticas, entre ellas la de la ganadora del Premio Nobel de la Paz Malala Yousafzai.
La activista pakistaní dijo estar "conmocionada" por esta visita y acusó a las autoridades talibanas de "detener, golpear y ejecutar a las mujeres que se atreven a expresarse o infringir sus reglas".
La perspectiva de este encuentro ha indignado a la izquierda y las organizaciones de defensa de los derechos humanos.
"Los países de la UE socavan su credibilidad al condenar, por un lado, los abusos de los talibanes y exigir que sus autores rindan cuentas, mientras que, por otro lado, cooperan con los talibanes en las devoluciones forzadas", denunció Human Rights Watch (HRW).
Ch.Tremblay--HHA