De la Fuente y la obligación de gestionar una España de centro
Con tres de sus cuatro extremos fuera del entrenamiento a cuatro días de los dieciseisavos del Mundial ante Austria, el seleccionador español Luis de la Fuente está obligado a mirar al centro para acompañar la inspiración creciente de Lamine Yamal, el único atacante de banda superviviente.
Nico Williams y Yéremy Pino, lesionados en el triunfo ante Uruguay (1-0) el viernes y cuya indisponibilidad se desconoce, y Víctor Muñoz, que no ha debutado en el torneo por sus problemas musculares, no participaron en la sesión colectiva del sábado.
Tres de cuatro fuera de juego cuando llega la hora de la verdad.
Para ocupar las bandas quedan sanos un interior como Álex Baena, goleador decisivo y afortunado ante la Celeste, Ferran Torres, reconvertido en nueve desde hace años, o Dani Olmo, enchufado en el Mundial pero número 10 natural.
- Cinco batallas para Lamine -
Por la derecha es intocable Lamine como principal imán de defensores.
El niño maravilla de 18 años progresa adecuadamente en el torneo con un número de minutos creciente en los partidos de la primera fase para recuperar el ritmo tras su lesión muscular.
Pero quedan cinco partidos en 18 días a eliminatoria directa, con posibilidad de prórroga en cada uno de ellos, para levantar el gran trofeo el 19 de julio en Nueva Jersey.
El primero, el próximo jueves (19h00 GMT) en Los Ángeles ante Austria, clasificada gracias a su milagroso gol en el minuto 90+6 ante Argelia el sábado.
De la Fuente es consciente de que debe buscar soluciones al factor X que fueron las bandas en la Eurocopa ganada hace dos años en Alemania, cuando Lamine y Nico eran imparables.
"La idea no la vamos a modificar. Otra cosa es que haya jugadores que movamos a esa posición. Nos estamos quedando más justos ahí", reconoció el técnico en el Estadio Guadalajara tras ganar a Uruguay.
En el brillante torneo continental de hace dos años añadir dos bandas rompedoras al tradicional juego de pases español, el conocido como tiqui-taca, permitió al equipo dar un salto cualitativo enorme y conquistarlo con un pleno de victorias, batiendo una tras otra a todas las potencias.
Dos años antes España se había estrellado en el Mundial de Catar 2022 con una exhibición de pases irrelavantes ante Marruecos, que la eliminó en octavos en los penales tras finalizar 0-0 los 120 minutos de juego.
- Alineaciones condicionadas -
De hecho, en Norteamérica 2026, los procesos de recuperación de sus 'exteriores' han condicionado las alineaciones desde el primer día, lo que ha provocado un debate sobre la conveniencia de incluir en la lista a jugadores que no están al 100% para el torneo más exigente por excelencia.
En el debut ante Cabo Verde (0-0) Gavi jugó como falso extremo en la izquierda y Ferran Torres ocupó la derecha. Fue un desastre.
Seis días después ante Arabia Saudita (4-0) Lamine ya debutó como titular con Baena en la izquierda, dupla que repitió ante Uruguay.
- "Situaciones de desequilibrio" -
Con la penuria de extremos y la necesidad de jugar con interiores en las bandas cobra mayor relevancia el papel de los laterales.
En la izquierda Marc Cucurella, fichado por el Real Madrid horas antes de debutar en un Mundial ante Cabo Verde, ha exhibido su estatus de intocable: sólido en defensa, consistente y regular para acompañar en ataque.
Por la derecha Marcos Llorente estuvo de capa caída el primer día y mejoró ante Uruguay. Frente a Arabia Saudita le sustituyó Pedro Porro, que dejó una gran impresión y buen entendimiento con Lamine.
Más allá de las bajas el gran debe de la Roja es conseguir dar una marcha más a su juego, un nivel superior que solo mostró en el primer tramo ante Arabia Saudita, cuando se situó 3-0 en 23 minutos.
"Tenemos que aplicarnos en que el balón corra mucho a la velocidad a la que estamos acostumbrados a desplazarlo, para generar situaciones de desequilibrio en diferentes zonas del campo", reconoció De la Fuente.
O.Zimmermann--HHA