Bomberos combaten por aire incendio forestal en la capital de Ecuador
Los bomberos de Quito desplegaron el viernes cuatro helicópteros para combatir con descargas de agua el fuego que consume al cerro Casitagua, uno de los más afectados por la serie de incendios que alertaron esta semana a la capital de Ecuador.
Los sobrevuelos se concentran en lo alto de la montaña de la salen enormes columnas de humo, visibles desde varios puntos de la ciudad, donde hace más de un mes no llueve.
"Llevamos aproximadamente 27 horas de combate. El incendio todavía sigue activo (...) Tenemos dos focos con línea de fuego", dijo a la AFP el capitán Pablo Andino del Cuerpo de Bomberos de Quito.
El lugar más afectado por ahora está en la parte alta de la montaña, donde se concentran los sobrevuelos de cuatro helicópteros de bomberos, policía y fuerzas armadas.
Este viernes en Quito se reportaron al menos ocho focos de incendios en distintas zonas de la ciudad, ubicada a 2.850 metros de altura.
Otro centenar de bomberos combaten por tierra las llamas, que por ahora están lejos de las viviendas, señaló Andino.
Los rastros de vegetación quemada llegan hasta las faldas del Casitagua, muy cerca de algunas casas.
El jueves en la noche, para impedir que las llamas avancen, los vecinos "hicieron una zanja y botaban tierra", contó a la AFP Marta González, una costurera de 68 años.
"La gente es bien colaboradora porque subieron con botas, palas, azadones" para combatir las llamas, agregó.
La víspera desde barrios cercanos se podían divisar las llamas.
"Eran como unas columnas de fuego, como una autopista de fuego", dijo a la AFP Patricio Fuel.
El hombre de 60 años agregó que "la imagen era muy impresionante, muy fuerte".
Al pie del monte Casitagua, en el sector de Pomasqui, se ubican dos escuelas de formación militar y policial, así como conjuntos residenciales.
El trabajo de los bomberos se ha complicado debido a ráfagas de viento que alcanzan una velocidad de hasta 50 kilómetros por hora, detalló Andino.
La zona tiene "mucho arbusto, mucha arbolada y las ráfagas de viento hacen que la velocidad de propagación del incendio sea muy rápido" y el personal "corre mucho riesgo", señaló.
Según el alcalde Pabel Muñoz, el área quemada en el Casitagua es de unas 100 hectáreas.
La víspera la Secretaría de Seguridad municipal estimó en 200 hectáreas la afectación.
O.Zimmermann--HHA