Guerra en Oriente Medio entra en su segundo mes, aunque EEUU estima que acabará en dos semanas
La guerra en Oriente Medio entra este sábado en su segundo mes sin dar señales de tregua, mientras Israel e Irán continúan bombardeándose y Estados Unidos calcula, por su parte, que alcanzará sus objetivos en un plazo de dos semanas.
Un periodista de la AFP en Teherán escuchó una decena de violentas explosiones el sábado al amanecer y vio columnas de humo negro elevándose desde el este de la capital iraní. Poco después, el ejército israelí anunció que estaba atacando "objetivos del régimen terrorista" en la ciudad.
Además, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) reportó este sábado que Irán denunció un nuevo ataque contra su central nuclear de Bushehr, el tercero en diez días en esa instalación en el sur del país, sin daños en su reactor.
En Israel, al menos una persona murió y dos resultaron heridas en Tel Aviv, según los servicios de emergencia, luego de que las fuerzas militares anunciaran disparos de misiles desde Irán.
El jefe del comando interno del ejército israelí, Miki David, dijo en un video publicado en redes sociales que un misil cargado con munición de racimo había causado "destrucciones considerables" en un edificio residencial.
"El apartamento fue alcanzado por una bomba de racimo (...) que atravesó el techo, atravesó un piso y luego explotó en la segunda plata", explicó.
La munición de racimo está diseñada para lanzar decenas de pequeñas cargas explosivas sobre una zona. Parte de ellas no detona al impactar y, por lo tanto, a menudo causa víctimas a largo plazo entre la población civil.
Estas armas están prohibidas por una convención de 2008, firmada por más de un centenar de países, entre los que no están Irán ni Israel.
La guerra se desató el 28 de febrero con ataques estadounidenses e israelíes contra territorio iraní. Desde entonces, el conflicto afecta gravemente a la población civil de todo Oriente Medio y provoca perturbaciones en el suministro de gas y petróleo que sacuden la economía mundial.
- Esperanza de negociaciones -
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró el viernes que espera que los objetivos de guerra de Washington en Irán se alcancen en "las próximas dos semanas".
"Cuando hayamos terminado con ellos, en las próximas dos semanas, estarán más debilitados de lo que han estado en la historia reciente", afirmó el jefe de la diplomacia a los periodistas al término de una reunión del G7 cerca de París.
Rubio también consideró que Estados Unidos aún podría alcanzar sus objetivos sin enviar tropas terrestres. Sin embargo, según el diario Wall Street Journal y el sitio de noticias Axios, Washington planea enviar al menos 10.000 soldados adicionales a la región.
"Pongan un pie en suelo iraní, y 150 dólares será el precio mínimo del petróleo", prometió en la red social X el vicepresidente de Irán, Esmail Saqab Esfahani. El Brent cerró el viernes al alza, por encima de los 112 dólares el barril.
Por su parte, Steve Witkoff, el emisario del presidente Donald Trump, dijo en un foro empresarial en Miami que tenía la esperanza de mantener conversaciones con Irán durante la semana: "De verdad lo esperamos", dijo.
Entre tanto, varios medios estadounidenses reportaron que al menos una docena soldados estadounidenses resultaron heridos la madrugada del sábado, dos de ellos graves, por un ataque iraní contra la base aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudita, que también dañó dos aviones cisterna.
Emiratos Árabes Unidos también informó más tarde el sábado que se enfrentaba a ataques con misiles de crucero y drones iraníes.
La república islámica ha pedido a los civiles que se mantengan alejados de las fuerzas estadounidenses presentes en Oriente Medio y, en particular, que eviten los hoteles de la región que alojan a militares del país norteamericano.
Esa advertencia se dio luego de que el jueves Trump aplazara hasta el 6 de abril su ultimátum de destruir las centrales eléctricas en Irán si no se reabría el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el tránsito de crudo.
- "Atrapados" -
Un mes después del inicio de la guerra, los civiles de todos los bandos siguen pagando el precio más alto.
Ensieh, una dentista de Teherán, dice "perder un poco más la esperanza cada día".
"Estamos atrapados entre tres potencias que se han vuelto locas", lamenta esta mujer de 46 años. "La guerra ha arrancado una parte de mí", añade.
La situación también empeora en Líbano, arrastrado a la guerra desde el 2 de marzo, cuando el movimiento chiita Hezbolá, apoyado por Teherán, comenzó a lanzar cohetes contra Israel en represalia por la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei.
La aviación israelí continuó el viernes con los bombardeos en el sur de Líbano, en el valle de Becá, en el este, y los suburbios de Beirut, considerados bastiones de Hezbolá, según los medios oficiales libaneses, que contabilizaron varios muertos.
El grupo armado, por su parte, afirmó que sus combatientes habían lanzado un misil tierra-aire contra un avión de combate israelí sobre Beirut y que estaban librando combates "cuerpo a cuerpo" en el sur.
En esa zona Israel lleva a cabo una profunda incursión con el fin de ampliar una "zona de amortiguación" a lo largo de su frontera.
Según el último balance oficial del viernes, la guerra ha causado 1.142 muertos y más de un millón de desplazados en Líbano.
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E.Steiner--HHA